¿CÓMO PUEDO AFRONTAR LA PRUEBA DE SELECTIVIDAD?

¿CÓMO PUEDO AFRONTAR LA PRUEBA DE SELECTIVIDAD?

Realizar un examen suele generar un aumento de estrés o de ansiedad en el alumno y esto puede causar sensaciones de malestar físico (dolor de tripa, contracturas, dolor de cabeza…) o incapacidad para realizar el examen (“quedarse en blanco”), dejando el examen sin completar a pesar de tener todos los conocimientos y/o las habilidades necesarias para resolverlo.
Para afrontar bien un examen de estas características y evitar los posibles trastornos de ansiedad, es necesario realizar una buena planificación, aprender unas técnicas de autocontrol (respirar profundamente y relajarse) y seguir una serie de pautas para llegar al examen en plenas condiciones físicas y mentales.
Se debe empezar la preparación de las asignaturas con tiempo, para poder hacer las revisiones necesarias y evitar las prisas de última hora.


Éstas son algunas de las pautas que aconsejamos para afrontar esta prueba:

Planificación del estudio

  • Organizar el tiempo es imprescindible para aprender algo de forma sistemática.
  • El alumno debe planificarse bien para ahorrar tiempo, crear un hábito de estudio y evitar los agobios de última hora.

Para gestionar el tiempo, hay que:

  • Organizar bien la información desde el principio de curso: realizar un trabajo regular a lo largo del año, haciendo hincapié en los contenidos clave y los objetivos de la asignatura. Una vez terminadas las clases, hay que seguir revisando los contenidos. Llevar al día los apuntes es una forma muy eficaz.
  • Para repasar el contenido de la asignatura es muy útil recurrir a las notas, esquemas y resúmenes realizados en el primer período del curso. Se recomienda recordar toda la información sobre un tema, reproduciendo el esquema de forma oral o escrita. En caso de tener lagunas o dudas, es útil revisar el libro de texto o cualquier otro libro de consulta. Una vez completada la información, conviene volver a repetirla de forma oral.
  • Una vez que se ha repasado toda la materia, se dedicarán uno o dos días antes del examen de Selectividad para hacer un repaso general. Es mejor dejar el día anterior a la prueba para descansar tanto mental como físicamente.
  • Un cuestionario es una excelente manera de repasar una asignatura. También es importante entrenarse en el tipo de pruebas de Selectividad. Cuando el examen conste de una pregunta abierta, lo mejor es aprender a resumir o esquematizar por escrito de forma ordenada la información del tema.

No perder el control antes ni durante el examen

Quizá sea uno de los factores más importantes en una prueba de Selectividad. El alumno suele pensar que es el «todo o nada», es decir, que se juega su futuro.

Aunque vaya muy bien preparado al examen de Selectividad, el alumno puede fallarlo si pierde el control. Suele pensar en factores negativos: que no va a aprobar, que le van a preguntar lo que peor se sabe, que no va a obtener la nota necesaria para acceder a la carrera que quiere, etc. Esta preocupación es innecesaria y genera temor a la hora de la verdad. Por tanto, lo que tiene que hacer es despreocuparse por el resultado de la prueba y pensar en otra cosa que no le genere tensión.

La relajación y la respiración profunda son dos técnicas de autocontrol para mantenerse tranquilo. Es aconsejable realizarlas varias veces a lo largo del día, incluso durante el estudio para no tensar el cuerpo ni la mente y adquirir un entrenamiento en las técnicas.

Recomendamos dos páginas Web:

El día del examen

No hay que olvidar descansar 24 horas antes del día del examen de Selectividad.

Algunas recomendaciones son:

  • Estar descansado: dormir ocho horas la noche anterior al examen, no haber consumido ningún excitante (café o té) y evitar cualquier tipo de preocupación.
  • Evitar el repaso el mismo día del examen: el repaso en el último momento genera mucha tensión, y en el caso de desconocer algún tema, puede llegar a confundir al alumno.
  • No pensar en el resultado: hay que concentrarse en cómo se va a hacer, no en el resultado que se va a obtener. Se debe pensar que se ha trabajado lo necesario para aprobar.
  • No hablar del examen antes de empezarlo: no es conveniente llegar pronto al examen ni comentarlo con los compañeros. En el caso de que estén nerviosos, esto puede afectar a su estado.
  • Llevar el material necesario para realizar el examen: bolígrafos de repuesto, una calculadora para las áreas de Matemáticas, Física y Química, y Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente, y lápices para el examen de Dibujo. Asimismo, es aconsejable llevar una botella de agua. No olvides tu carnet de identidad para realizar la prueba.
  • Entender el enunciado correctamente: leerlo tantas veces como sean necesarias hasta que se entienda exactamente lo que se pide. Responder de forma clara y sencilla. Organizarse y dejar algo de tiempo para repasar las respuestas.
  • Miedo a «quedarse en blanco»: si el alumno se queda en blanco significará que está tenso, por tanto, tendrá que echar mano de las técnicas de relajación y respiración profunda. Cuando esté más tranquilo, que vuelva a leer el enunciado e intente acordarse de lo que ha estudiado.

Cómo realizar el examen

Dependiendo de la asignatura, existen varios tipos de exámenes. Prácticamente todos las pruebas constan de dos opciones (A y B). Se recomienda leer ambas opciones (durante 10 minutos como máximo) y hacer un esquema mental o en papel de cada una para ver si se adapta al enunciado. Es muy importante hacerlo para evitar después un cambio de opción y perder el tiempo.

Sin embargo, sea la prueba que sea, hay que tener muy claro lo siguiente:

  • Leer todas las preguntas del examen y empezar por la que mejor se sepa, para luego terminar con las más difíciles. De esta manera, podrá distribuir el tiempo entre todas las preguntas según su dificultad.
  • Asegurarse de entender bien lo que piden en cada una de las preguntas. Recomendamos la elaboración de un esquema de lo que va a tratar y leer el enunciado tantas veces como sea necesario.
  • Es muy importante que sepa lo que tiene que responder. Por tanto, es importante detenerse en las palabras clave del enunciado: comparar, contrastar, clasificar, definir, justificar, relacionar, etc.
  • Escribir sus respuestas de forma legible. No hay que extenderse demasiado.
  • Si no se sabe la respuesta a una pregunta, nunca hay que dejarla en blanco.
  • Tomarse el tiempo necesario para responder a todas las preguntas. Intentar responder de forma clara y sencilla, sin abusar de generalidades y yendo al grano.
  • Si se termina antes del tiempo asignado, limitarse a revisar el examen, leyendo las respuestas sin prisas y prestando especial atención a la ortografía.

Después del examen

Es aconsejable que una vez entregado el examen, el alumno no comente las respuestas con sus compañeros. Antes del siguiente examen, se recomienda que salga un poco fuera para relajarse y que le dé el aire.

Una vez se hayan terminado todos los exámenes, el alumno puede revisar en casa sus apuntes para ver si ha contestado bien o mal.

COMUNIDAD DE MADRID

http://www.emes.es/tabid/300/Default.aspx

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